Sólo un sueño…
Condenada a quererte, a amarte, a esperarte y a sufrir por ti… Esta noche he soñado contigo. Ha sido hermoso, no quería despertar. Estábamos juntos.
Era perfecto, increíble… éramos felices. Parecía tan real que sólo podía ser un sueño, al darme cuenta de ese detalle me he despertado. Sí, había sido un sueño y sí ya estaba despierta, pero podía sentir tu olor en mi piel, recordar el tacto de tu cuerpo, el roce de tus manos, aún notaba el calor de tu cuerpo que en mi sueño había estado tan cerca de mi…
Cómo, después de haber sentido todo eso, que me ha parecido tan real, puedo afrontar la verdadera situación que hay entre nosotros en estos momentos. ¿Cómo puedo así de repente puedo seguir con mi vida, en la que tu no estás?
No sé si preferiría no haber despertado de este sueño o mejor no haberlo tenido nunca. Ahora no te saco de mi cabeza, tu imagen está ahí, instalada. Tu rostro a sólo unos centímetros de mi y tus ojos fijos en los míos. Nuestras manos entrelazadas, el suave tacto de tu piel, tu olor, tu calor… Tan bello, tan doloroso volver a la realidad.